martes, 28 de junio de 2016

EL TRATADO DE VERSALLES

El Tratado de Versalles fue un tratado de paz que se firmó en la ciudad de Versalles al final de la Primera Guerra Mundial por más de 50 países. Este tratado terminó oficialmente con el estado de guerra entre la Alemania del segundo reich y los Aliados de la Primera Guerra Mundial. Fue firmado el 28 de junio de 1919 en el Salón de los Espejos del Palacio de Versalles, exactamente cinco años después del Atentado de Sarajevo en el que fue asesinado el archiduque Francisco Fernando, uno de los principales acontecimientos que habían desencadenado la Primera Guerra Mundial. A pesar de que el armisticio fue firmado meses antes (11 de noviembre de 1918) para poner fin a los combates en el campo de batalla, se necesitaron seis meses de negociaciones en la Conferencia de Paz de París (1919) para concluir el tratado de paz. El Tratado de Versalles entró en vigor el 10 de enero de 1920.
De las muchas disposiciones del tratado, una de las más importantes y controvertidas estipulaba que las Potencias Centrales(Alemania y sus aliados) aceptasen toda la responsabilidad moral y material de haber causado la guerra y, bajo los términos de los artículos 231-248, deberían desarmarse, realizar importantes concesiones territoriales a los vencedores y pagar exorbitantes indemnizaciones económicas a los Estados victoriosos. El Tratado de Versalles fue socavado tempranamente por acontecimientos posteriores a partir de 1922 y fue ampliamente violado en Alemania en los años treinta con la llegada al poder de Adolf Hitler.
Alemania liquidó el pago de las reparaciones de guerra en 1983, pero todavía quedaba pendiente el abono de los intereses generados desde la aprobación del tratado, que ascendían a 125 millones de euros (cambio de 2010). Dichos intereses no podían ser abonados hasta que Alemania no estuviese reunificada, dándosele para ello 20 años a partir de ese momento. Por aquellos días se creía que nunca iban a ser abonados, pero, tras procederse a la reunificación del país, se fijó el 3 de octubre como fecha de inicio de esos 20 años. Finalmente, Alemania liquidó totalmente las reparaciones de guerra el 3 de octubre de 2010.

jueves, 16 de junio de 2016

El PADRE DE LA ECONOMÍA

La publicación del libro "Investigación sobre la Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones" de Adam Smith en 1776, es considerado el origen de la Economía como ciencia. Los clásicos escribieron en una época en la que la industria estaba conociendo un desarrollo sin precedentes.  Su preocupación principal fue el crecimiento económico y temas relacionados como la distribución, el valor, el comercio internacional, etc. Uno de sus objetivos principales fue la denuncia de las ideas mercantilistas restrictivas de la libre competencia que estaban aún muy extendidas en su época. Para Adam Smith, el Estado debía abstenerse de intervenir en la economía ya que si los hombres actuaban libremente en la búsqueda de su propio interés, había una mano invisible que convertía sus esfuerzos en beneficios para todos.


Nació en Kirkcaldy, Escocia. Su padre, inspector de aduanas, murió poco antes de su nacimiento. A los 14 años ingresa en la Universidad de Glasgow donde se convierte en discípulo del profesor de filosofía moral F. Hutchison. Después ingresa en la Universidad de Oxford donde permanece seis años. En 1748 ocupa un puesto de profesor de literatura en la Universidad de Edimburgo y en 1751 pasa a la de Glasgow donde substituye a Hutchison en la cátedra de Filosofía Moral.



Adam Smith estaba inicialmente interesado en la ética. En el libro "Teoría de los Sentimientos Morales" se encuentra la base de su filosofía liberal y su definición del orden natural de la sociedad. Consigue el puesto  de preceptor del hijo del duque de Buccleugh con el que inicia en 1763 un viaje de más de dos años por el continente europeo que le permite conocer a F. Quesnay y R.J. Turgot. 

En 1768 consigue el empleo de Comisario de Aduanas (como había sido su padre) en Edimburgo, puesto que ocupará el resto de su vida y que no pareció estar en contradicción con su espíritu librecambista.  Es precisamente en esta época, ya alejado de la vida académica, cuando escribe "La Riqueza de las Naciones".

En su obra se detecta la influencia de su amigo personal Hume y de R. Cantillon.

Su célebre obra sistematiza de manera científica las bases del capitalismo moderno, y presentó su justificación teórica en una forma que marcaría el pensamiento de los más influyentes economistas del siglo XIX (a favor y en contra) y que en parte sigue inspirando a los defensores del mercado libre, incluso hoy en día.
Sin embargo, pese a su importancia para la historia de la ciencia económica, es importante recordar que Smith no era únicamente (ni acaso principalmente) un economista; de hecho, en sus tiempos la economía aún no se había desarrollado como disciplina independiente.
La amplitud de sus intereses, que abarcaban no solo economía, ética, filosofía política, y jurisprudencia, sino también literatura (antigua y moderna), lingüística, psicología, y la historia de la ciencia, destaca tanto por su variedad como por su profundidad analítica.

JOSÉ PABLO MONCAYO GARCÍA

José Pablo Moncayo García, fue uno de los músicos mexicanos más destacados de todos los tiempos, el jaliciense, quien fuera destacado discípulo de Carlos Chávez y Miguel Valdez, Eduardo Hernández Moncada, Candelario Huízar y Aaron Copland, se convirtió en un excepcional compositor.

No obstante, para sostener sus estudios y ayudar al gasto familiar, trabajó de joven como pianista en cafés y estaciones de radio y cuando podía, porque reunía lo necesario para la entrada, disfrutaba de asistir a uno que otro concierto en el teatro Degollado, hasta que, luego de que junto con su familia se estableciera en la capital del país, en 1931 se le presentara la oportunidad de laborar como pianista y percusionista en la Orquesta Sinfónica de México, que dirigía el maestro Chávez.

En 1935, José Pablo, luego y a la par de haber estudiado con estos destacados maestros y compositores respectivamente, formó el famoso "Grupo de los Cuatro" con Blas Galindo, Salvador Contreras y Daniel Ayala Pérez, creado para difundir sus propias composiciones que reflejaban el espíritu nacionalista de México, llegando a ser un éxito a nivel nacional e internacional. José Pablo dirigió en cinco ocasiones en los años de 1936 a 1947 la Orquesta Sinfónica Nacional y fue su subdirector y director artístico de 1945 a 1947. En enero de 1950 fue nombrado Director Artística de esa misma Orquesta donde permaneció hasta 1954.

Moncayo se dedico también a la docencia, por lo que impartió cátedras de armonía, composición, dirección de coros y dirección de orquesta en el Conservatorio Nacional. En este período tuvo asimismo una importante colaboración en la fundación y realización de Ediciones Mexicanas de Música, que fue una idea original del maestro Chávez.

Familiarizado con las tendencias musicales de vanguardia en aquel entonces, este destacado compositor desarrolló un estilo musical que, partiendo de un lenguaje caracterizado por el acento en la mexicanidad, evolucionó hacia un estilo más libre, personal y subjetivo. Así mismo destacó siempre su facilidad para componer y desenvolver su capacidad creativa en géneros musicales tan dispares como ballets, música de cámara, ópera y piezas sinfónicas.

Yo creo que no hay quien no haya escuchado por lo menos alguna vez en su vida su célebre "Huapango" (1941), conocido como el segundo himno nacional mexicano por muchos y compuesto por un arreglo para orquesta sinfónica de tres sones provenientes de la rica tradición musical del estado de Veracruz. "El Siquisiri", "El Balajú" y "El Gavilancito".

Por muchos años, durante la celebración del 15 de septiembre, siempre se interpretaba después del Himno Nacional, es por eso que se dice eso, que es el "segundo himno nacional". Esta obra, que Moncayo escribió a petición de Carlos Chávez y se estrenó en 1941 en el MoMA de Nueva York para acompañar una muestra de arte mexicano, sigue siendo tocada en la mayoría de los actos oficiales que tienen lugar en todos los estados de la República.

Toda la obra de Moncayo, Huapango es también una obra orquestal fácil de escuchar, con una métrica constante e integrada por melodías que se asimilan rápidamente. Ciertamente es la pieza para concierto más ejecutada en la historia del país y sus notas han deslumbrado a las audiencias de las mejores salas de concierto del mundo.

La producción musical de Moncayo es de gran calidad toda ella. La ópera "La mulata de Córdoba" (1948) con un libreto de Xavier Villaurrutia es una de las más representativas de la ópera mexicana, en la cual, José Pablo, manejó las voces de los cantantes con gran seguridad, equilibrio y corrección.

Entre sus obras están: "Muros Verdes" para piano (dedicado a su esposa) (1951); sus piezas orquestales "AmatzinacW (1935), "Sinfonía" (1944), "Sinfonietta" (1945), "Cumbres" (1953) y "Bosques" (1954); el ballet "Tierra de Temporal" (1949) y el "Homenaje a Cervantes" para dos oboes y orquesta de cuerdas (1947) "Pequeño nocturno" (1936), "Sonata para violín" (1937). Otras de sus obras son: "Tres piezas para orquesta: feria, canción y danza" (1947). También: Sonata para violín y cerillo, Tres piezas para piano, Sonatina para piano, Tierra de tempestad, Penatori, Canciones de mar, Fantasía intocable, Danza de los maíces, Romanza de las flores de calabaza, Cuento de la potranca y Homenaje a Carlos Chávez.



José Pablo Moncayo se casó con Clara Elena Rodríguez el 2 de agosto de 1955 y tuvo dos hijas, Claudia y Claudia Elena. Falleció el 16 de junio de 1958 en la Ciudad de México.