jueves, 26 de noviembre de 2015

LA VERDADERA HISTORIA DE UN ASESINO LLAMADO "CHE" GUEVARA

Por: Gabriel Astengo

Ernesto Guevara de la Serna, fue un sociópata argentino, nacido en Rosario y mas... conocido como el "Che" o "el Chancho", que en el argot latinoamericano significa cerdo, mote que le impusieron sus jóvenes amigos por su poca afición a la higiene personal.
Proveniente de una familia pudiente de la clase media alta, comenzó sus estudios de Medicina, los que nunca concluyo, para dedicarse según el, "a correr mundo".
En Perú conoce a la troskista Hilda Gadea, mujer poco agraciada y mucho mayor que el, quien lo inicia en esa variante radical de la doctrina marxista y con quien procrea una hija.
Su afán aventurero lo lleva a Guatemala, donde se identifica con el gobierno pro'marxista de Jacobo Arbenz, de donde sale huyendo luego de la caída de este, producto de una rebelión nacionalista encabezada por el coronel Carlos Castillo Armas.
Ernesto Guevara de la Serna predicó y practicó el odio como factor de lucha. Racista cabal, escribió “Los negros, los mismos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño”. Sobre los indios anotará “en este tipo de trenes hay una tercera clase destinada a los indios de la región… es mucho más agradable el olor a excremento de vaca que el de su similar humano… la grey hedionda y piojosa… nos lanzaba un tufo potente pero calentito”.
A los aborígenes mexicanos los definió como “la indiada analfabeta de México”. Sobre el campesinado boliviano subrayó “son como animalitos”.
Ni su mujer, Hilda Gadea, se salvó de sus humillaciones “Hilda Gadea me declaró su amor en forma epistolar y en forma práctica. Yo estaba con bastante asma, si no tal vez la hubiese cogido...lástima que sea tan fea”.
Llega asilado a México, donde conoce a Fidel Castro y se une al Movimiento 26 de Julio, con el que comienza a entrenar para un desembarco en Cuba. Su introvertida personalidad y sus prejuicios racistas contra los indios y negros, no son bien mirados por los futuros expedicionarios, en su inmensa mayoría compuesto por cubanos idealistas que soñaban con derrocar la dictadura impuesta por Fulgencio Batista, el 10 de Marzo de 1952.
El 2 de Diciembre de 1956, el grupo expedicionario desembarca en playa Las Coloradas, al sur de la provincia de Oriente, cerca de los enclaves montañosos de la Sierra Maestra. El desembarco fue todo un desastre, pero Castro y un pequeño grupo logran sobrevivir e internarse en los montes de espesa vegetacion, donde mas tarde se reagrupan.
Ya en la Sierra Maestra, el "Che", comienza a destacarse por su total sumisión a Fidel Castro y por sufrir constantes ataques de asma. Por su proximidad a Castro es ascendido comandante, antes que otros rebeldes con mas méritos que el.
Constante intrigante junto a Raúl Castro, en contra de revolucionarios de claras y definidas tendencias democráticas, como Frank Pais, Rene Ramos Latour, Jorge Sotu, Huber Matos, Higinio (Nino) Díaz y muchos mas, Guevara se va ganando poco a poco la total confianza de Castro, quien mas tarde lo utilizaría para sus solapados planes hegemónicos.
Luego de la muerte de Frank Pais, producto de la infame delación de Vilma Espin Guillois (cumpliendo secretamente ordenes de Castro) la sección civilista y democrática del Movimiento 26 de Julio queda definitivamente acéfala. Los revolucionarios santiagueros, que tan valientemente habían combatido el 30 de Noviembre de 1957, tienen que huir de las ciudad, abandonar la lucha clandestina e integrarse a las guerrillas de la Sierra Maestra controladas por Castro.
No obstante, ya en la Sierra, surgen algunos enfrentamientos ideológicos, siendo el mas destacado la polémica entre Guevara y Rene Ramos Latour, el Comandante "Daniel", segundo hombre de Frank Pais.
He aquí algunos fragmentos de esta polémica escrita:
En una carta del 14 de diciembre de 1957, Guevara escribía a Daniel: ''Pertenezco por mi preparación ideológica a los que creen que la solución de los problemas del mundo está detrás de la llamada cortina de hierro y tomo este movimiento como uno de los tantos provocados por el afán de la burguesía de liberarse de las cadenas del imperialismo''.
Daniel responde a Guevara el 18 de diciembre de 1957: ''Los que tienen tu preparación ideológica piensan que la solución a nuestros males está en liberarnos del nocivo dominio yanqui por medio del no menos nocivo dominio soviético''.
En aquella misma carta, Ramos Latour agregaba que la ideología del Movimiento 26 de Julio se inspiraba en el pensamiento político de José Martí, que consistía en hacer de Cuba un país democrático y próspero, con justicia social, y que los pactos con otras fuerzas opositoras eran necesarios y saludables para el bien del país, a los que se oponían Castro y Guevara..
Lamentablemente, un tiempo después, René Ramos Latour, caería combatiendo heroícamente contra el ejército de Batista.
Meses más tarde, Castro designa a Guevara y Camilo Cienfuegos, para comandar la invasión hacia las provincias occidentales. Luego de librar pequeñas escaramuzas, Guevara negocia con jefes militares corruptos de Batista, su paso por la provincia de Camagüey, entregándoles a estos, fuertes sumas de dinero en efectivo, siendo el caso más destacado el del Coronel Dueñas, quien le cedió el paso a los rebeldes por el sur de Ciego de Ávila.
Por el contrario las fuerzas de Camilo, tuvieron que enfrentarse contra militares honorables, que aunque defendiendo un mal gobierno, no se dejaron comprar.
Al llegar a la provincia de Las Villas, Guevara confronta nuevos problemas, ya que los grupos rebeldes que combatían en esa zona se niegan a ponerse bajo su mando.
Finalmente y sin más alternativas al respecto, se ve prácticamente obligado a firmar el Pacto de El Pedrero junto a los líderes del "Directorio Revolucionario 13 de Marzo" y así aunar esfuerzos para atacar la ciudad de Santa Clara, con fuerzas combinadas de ambas agrupaciones. Otros grupos de insurgentes no pactan con Guevara y continúan la lucha de manera independiente, como el "Segundo Frente Nacional de El Escambray", quien no reconoce el mando impuesto de Guevara.
Al caer el "famoso" tren blindado en manos de los rebeldes, ahí comienza el fabricado mito de "el guerrillero heroico" otorgándole a Guevara una inmerecida fama, cuando en realidad el peso del combate lo llevaron los hombres del Directorio Revolucionario.
Al triunfo de la Revolución, Guevara es designado jefe militar de la Fortaleza de La Cabaña, donde se destaca por su sangre fría e inmensa crueldad contra los políticos, policías y soldados del régimen vencido. Asesina personalmente en su oficina, al teniente Castaño, Jefe del BRAC (Buro Represivo de Actividades Comunistas). La misma cruel actitud, que más tarde emplearía contra sus antiguos compañeros de lucha, quienes no se someterían al giro comunista del proceso revolucionario. Sus cientos de atrocidades en aquella etapa están más que documentadas.
Posteriormente, y en pago a sus servicios criminales, Castro lo designa, nada menos como presidente del Banco Nacional de Cuba, donde irrespetuosamente firmaba con su vulgar seudónimo. Pocos años después, fue trasladado para dirigir, el Ministerio de Industrias.
Ernesto Guevara junto a los Castro, fueron los artífices de la traición a los postulados originales de la Revolución Cubana y de la entrega de nuestra soberanía nacional en manos de la Unión Soviética. Los verdaderos contrarrevolucionarios de aquel histórico proceso.
Años más tarde, cumpliendo órdenes de Castro en su afán expansionista, trata de apuntalar un régimen de tendencia comunista en el Congo, pero malogrado su intento y a punto de caer prisionero, logra escapar y regresa derrotado a Cuba, donde es recibido de manera clandestina y con suma frialdad por parte del gobierno comunista, motivo de su fracaso en tierras africanas.
Finalmente y para salvar el mito de "el guerrillero heroico", la dictadura castrista lo pone al frente de una nueva campaña expansionista, pero esta vez en tierras latinoamericanas. Se monta un entramado publicitario al mejor estilo hollywoodense, con "carta de despedida" y todo (que más tarde se descubriría que fue escrita por el propio Castro para ensalzar su ego) y lo envían al frente de un grupo de "problemáticos" oficiales castristas, a su postrera campaña en Bolivia.
En aquel país todo le fue mal desde el principio, los comunistas bolivianos le viraron la espalda, sus tácticas guerrilleras fueron un total desastre, sus antiguos métodos de sobornar militares no le funcionaron, el campesinado lo ignoró, Castro lo abandonó, Regis Debray lo delató y ya sin logística, con su grupo diezmado, cae herido gritando acobardado ¡¡no me maten, no me maten, soy el "Che" Guevara y valgo más vivo que muerto!!
Finalmente, hecho prisionero fue trasladado a La Higuera, donde se le trató con respeto en todo momento como prisionero de guerra, en claro contraste con su conducta en Cuba, donde antes de asesinar fríamente a sus adversarios, los vejaba e insultaba.
Horas más tarde el alto mando boliviano decidía sumariamente ejecutarle.
¡¡Y cosas de la vida!! El oficial de más alto rango que se encontraba ese día en La Higuera, era un cubano exilado, el mayor Félix Ismael Rodríguez Mendegutía, (primero de la izquierda) quien recibió directamente la orden del presidente de Bolivia, Gral. René Barrientos, de que el mercenario argentino fuera inmediatamente ajusticiado.
Dicen que cuando el mayor Rodríguez le comunicó a Guevara la decisión gubernamental, éste se puso pálido. Minutos más tarde, entró el sargento Terán y se oyeron varias descargas.
El que a hierro mató a hierro moría. El mayor Félix Rodríguez, quizá sin proponérselo, era la representación de nuestro pueblo cubano haciendo ejemplar justicia con un asesino.
Fue un 9 de Octubre de 1967, en que el mundo comenzó a respirar mucho mejor.
 

El mito de Acción de Gracias: los españoles lo celebraron 56 años antes que los peregrinos

El Día de Acción de Gracias, una de las fiestas más emblemáticas de EE.UU, tiene su origen oficialmente en el año 1621, cuando un grupo de peregrinos (los puritanos ingleses) celebró en Plymouth, en el actual estado de Massachusetts, el final de la cosecha compartiendo su comida con los indígenas de la zona. Sin embargo, como han defendido recientemente varios historiadores del estado de Florida, los conquistadores españoles habían protagonizado celebraciones de características similares al menos en 1565 y en 1598, sobre lo que hoy es suelo americano.
 
Los estadounidenses han consagrado en su memoria colectiva la llegada de los puritanos ingleses como el génesis de su nación, bajo el sello de una colonización anglosajona, desdeñando así la labor civilizadora y evangelizadora de España desde el sur de los Estados Unidos hasta el mismo corazón del continente. La presencia del Imperio español en el Norte del Nuevo Mundo se remonta a principios del siglo XVI y desmonta muchos de los mitos fundacionales de este país.

La historia convencional de Norteamérica considera punto de origen de su nación la llegada de un barco llamado el «Mayflower» a Plymouth en 1620, donde un grupo de puritanos ingleses –cansados de las supuestas concesiones de su país a la Iglesia Católica– estableció varias colonias permanentes en lo que luego fue conocido como Nueva Inglaterra. No obstante, sobredimensionar la importancia de aquel episodio ha terminado por solapar una realidad histórica: el primer asentamiento europeo en Norteamérica, San Agustín de Florida, había sido fundado por Pedro Menéndezde Avilés 56 años antes.
 
Tras más de medio siglo impidiendo que cualquier otra nación europea se estableciera permanentemente en el continente descubierto por Cristóbal Colón, los españoles vieron una grave amenaza en los planes franceses de levantar una colonia en la zona del norte, explorada desde la llegada hispánica pero sin asentamientos fijos. Así, un grupo de hugonotes (los calvinistas de Francia) desembarcó en febrero de 1562 en el estuario del río conocido hoy como el St. Johns River y se estableció al sur de Carolina. Sin víveres ni apenas recursos, los pocos supervivientes tuvieron que regresar a Francia al cabo de varios meses. Pero pocos años después, otra expedición francesa mejor preparada consiguió establecerse en Florida, sobre la región actual de Jacksonville, en lo que fue bautizado como Fort Caroline.

Pavo, venado y guiso de cerdo salado

El éxito de la incursión hizo saltar las alarmas en la corte madrileña, desde donde se decidió enviar a uno de sus marinos más prestigiosos, Pedro Menéndez de Avilés. Tras dispersar la flota francesa y tomar posesión del lugar en nombre del Rey de España el 28 de agosto de 1565, el almirante asturiano se ayudó de la tribu saturiwa –hartos de la presencia gala– para encontrar y atacar el asentamiento hugonote. Con 50 soldados, Menéndez dio caza a los habitantes de Fort Caroline y ordenó algo duramente criticada por toda Europa: ejecutar a todos los prisioneros. Desde España se justificó la medida, desde el punto de vista legal, como la habitual cuando se capturaban a piratas. Los Reyes españoles consideraban que todo el continente les pertenecía por derecho y cualquier intrusión estaba considerada piratería.

Solo un mes después de la fundación de San Agustín, Pedro Menéndez de Avilés celebró una comida muy parecida a lo que se conmemora por Acción de Gracias en honor a sus aliados saturiwas. El menú probablemente incluyó pavo, venado y guiso de cerdo salado. Además, europeos y nativos asistieron después a una solemne misa cocelebrada por cuatro obispos españoles.

A finales de siglo, en 1598, el explorador español Juan de Oñate organizó una gran celebración en las orillas del Río Grande, también con miembros de tribus nativas, después de liderar a los colonos en una ardua caminata de 563 kilómetros por el desierto mexicano. Un episodio histórico muy parecido al organizado 23 años después, en 1621, por los 50 colonos ingleses llamados «pilgrims» (peregrinos), que compartieron su comida con sus vecinos, los amigables indios Wampanoag. En ambos casos se trataron de encuentros entre civilizaciones muy distintas con el objeto de agradecer a Dios que seguían vivos a pesar de su lucha desigual contra los elementos.

Sin embargo, hay que recordar que la colonia de Plymouth ni siquiera era la primera fundada por ingleses en el norte del continente. En 1583, la Reina Isabel I de Inglaterra autorizó al pirata Sir Walter Raleigh a fundar una colonia al Norte de Florida, a la que llamó Virginia. Fue en esta tierra donde otro grupo de peregrinos y de indios compartieran una comida dos años antes que en Plymouth. Lo que ha llevado a muchos historiadores estadounidenses a defender que fue en Virginia donde se celebró por primera vez la festividad. De hecho, la compañía de Londres que envió a estos peregrinos, al enterarse del acto de fraternidad entre civilizaciones, ordenó que la fecha se marcase como la celebración anual de Acción de Gracias.

Fuente: abc.es/historia

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Teoría General de la Relatividad y sus primeros 100 años

Corria 1915 cuando Albert Einstein presentó el 25 de noviembre, en la Academia Prusiana de Ciencias, una teoría revolucionaria, con la que reformuló las bases de la física estableciendo una nueva relación entre el espacio, el tiempo la materia: La Teoría General de la Relatividad.
Antes había sido un experto técnico de la Oficina suiza de Patentes de Berna, donde en 1905 había realizado, en sus ratos libres, una serie de publicaciones clave, entre ellas la Teoría Especial de la Relatividad; en 1908 ejerció la docencia en Zúrich y, tras una estancia en Praga, recalaría en Berlín.
Europa vivía tiempos oscuros, inmersa en la I Guerra Mundial, cuando Einstein volvió a Alemania en 1914, donde había nacido 35 años antes, y se instaló en Berlín como profesor, sin obligaciones docentes, y miembro de la Academia Prusiana de Ciencias.

En Berlín, el físico se centró en el proyecto más importante de su vida, generalizar la Teoría Especial de la Relatividad, con la que postuló que, en el vacío, la velocidad de la luz es constante (300 mil kilómetros por segundo), un límite cósmico que nada puede superar y describió cómo se percibe el espacio y el tiempo en función de un observador no acelerado.

Y es que con el tiempo y el espacio pasan cosas extrañas cuando nos acercamos a la velocidad de la luz: El tiempo pasa más despacio y el espacio se contrae.

Con la Teoría General de la Relatividad Einstein extendió los conceptos de la Relatividad Especial para explicar la gravedad que, según había enunciado Isaac Newton, es una fuerza que afecta a los objetos de forma instantánea, pero con ello se saltaba el límite de la velocidad de la luz, lo que no era posible, según el físico alemán.

En la Teoría General, Einstein planteó que la gravedad viaja a la velocidad de la luz y además estableció que está íntimamente unida al espacio y tiempo (unificados en el tejido espacio-tiempo).
La curvatura de ese tejido espacio-tiempo por la presencia de objetos celestes como el Sol es lo que hace que este atraiga a los planetas que giran a su alrededor y el tiempo también se curva en presencia de masa (gravedad), por eso un el reloj en el suelo va más despacio que otro situado a gran altura.
Einstein había llegado a la meta y presentó sus resultados ante la Academia Prusiana de Ciencias, en varias sesiones, y estos fueron publicados en las memorias de la institución.

Mientras otros dedicaban su talento en medio de la I Guerra Mundial a la producción de gas venenoso, Einstein había dado un paso en la ciencia pura, aunque habría que esperar hasta 1919 para que se hiciera la primera comprobación experimental de su teoría, durante un eclipse de sol.
Poco a poco Einstein se fue convirtiendo en el icono de lo que se veía como nuevos tiempos de la ciencia y en algo como una estrella de pop, tal vez la primera en la historia de la ciencia.

En su piso en Berlín estuvieron actores como Charlie Chaplin, escritores como Gerhard Hauptmann o políticos como Walter Rathenau. Sus fotografías -en las que casi siempre aparece despeinado- hicieron de su rostro uno de los famosos del mundo y, como el propio Einstein lo diría más tarde, todo lo que decía se convertía en titular de prensa.

Fuente: EFE