viernes, 31 de enero de 2014

San Juan Bosco

Santo y sacerdote italiano, también llamado Don Bosco. Su niñez fue dura, pues después de perder a su padre, tuvo que trabajar sin descanso para sacar adelante la hacienda familiar. Se cuenta que aprendió a leer en cuatro semanas; quería estudiar para ser sacerdote, por lo que tenía que hacer todos los días a pie unos diez kilómetros (a veces descalzo, por no gastar zapatos) para ir a estudiar en el liceo de Chieri. Con el fin de pagar sus estudios trabajó en toda clase de oficios.

Ordenado en 1841 y preocupado por la suerte de los niños pobres, particularmente por su imposibilidad de acceso a la educación, a partir de 1842 fundó el Oratorio de San Francisco de Sales. Estableció luego las bases de la Congregación de los sacerdotes de San Francisco de Sales, o salesianos (1851), aprobada en 1860, y de su rama femenina, el Instituto de Hijas de María Auxiliadora. Tales instituciones, dedicadas a la enseñanza de los niños pobres (a los que se formaba en diversos oficios y en la vida cristiana), se desarrollaron con rapidez gracias al impulso de uno de los grandes pedagogos del siglo XIX.
 
La orden salesiana alcanza hoy en día 17.000 centros en 105 países, con 1.300 colegios y 300 parroquias, mientras que el instituto femenino de María Auxiliadora (las Hermanas Salesianas) posee 16.000 centros en 75 países, dedicados a la educación de la juventud pobre. Ya en vida de Don Bosco las instituciones por él fundadas llegaron a reunir más de cien mil niños pobres bajo su protección.
Además de su labor educadora y fundadora, San Juan Bosco publicó más de una cuarentena de libros teológicos y pedagógicos, entre los cuales cabe destacar El joven instruido, del que se llegaron a publicar más de cincuenta ediciones y un millón de ejemplares sólo en el siglo XIX. El propio santo se encargó también de compilar y editar los llamados Sueños de Don Bosco, un total de 159 sueños en ocasiones premonitorios que tuvo a lo largo de su vida, el primero de ellos a los nueve años de edad.
 
San Juan Bosco murió la madrugada del 31 de enero de 1888 en Turín. Durante tres días, la ciudad
piamontesa desfiló ante su capilla ardiente, a cuyo entierro acudieron más de trescientos mil fieles. Fue beatificado en 1929 y canonizado en 1934; para su canonización se presentaron 650 milagros obrados por él. Su festividad se conmemora el día de su fallecimiento, el 31 de enero

La Plaza de la Constitución del Centro Histórico, Ciudad de México

Las plazas públicas se pueden apreciar en cualquier ciudad a nivel mundial, ya que esta es considera como un símbolo importante y como un elemento urbano imprescindible que se ha destacado desde tiempos remotos dándole estilo, y belleza a cada civilización. Estos espacios fueron muy importantes para el desarrollo urbano de cada ciudad. Esta es el principal organismo urbano donde se realizan diversas actividades cívicas que llena de recuerdos a cada poblador, ya que mantiene una intima relación con la riqueza e importancia de la ciudad misma. Las plazas datan desde comienzos de las primeras civilizaciones urbanas, cuando las personas comenzaron a tener conciencia de que necesitaban de un espacio, de un lugar publico, abierto y en ocasiones fortificados, en donde poder concentrarse para llevar a cabo diversas actividades, ya sea económica, política, y de recreación que garantizan y propician el rápido crecimiento de la ciudad. Las primeras plazas que se han dado a conocer datan desde los tiempos de los griegos, donde se crearon las plazas conocidas como ágora y acrópolis. De este mismo modo se pueden mencionar las plazas creadas por los romanos que estaban destinadas al entretenimiento, como son las termas y los foros. De este mismo modo se podían apreciar plazas en el medioevo, donde se pueden apreciar las plazas de mercado y la iglesia que regían en esa época junto a los castillos y las dependencias de todo el lugar. En la época del renacimiento se crearon diversas plazas no funcionales, pero que se inclinaban a un valor estético mayor, en este tiempo las plazas estaban dirigidas a diferentes cases sociales.
Plaza de la Constitución

Su existencia data de hace más de cinco siglos, pues en la época prehispánica el espacio que actualmente ocupa, dentro de un islote original de la ciudad mexica Mexico-Tenochtitlán, también era abierto y formaba parte del centro político y religioso de la capital del Imperio Azteca, donde se encontraba (y se encuentra) su Templo Mayor.

Hacia 1521, apenas derrocado el Imperio Azteca, los españoles derribaron las construcciones mexicas y construyeron el palacio del virrey o palacio de Cortés (actual Palacio Nacional) en lo que había sido el Palacio de Moctezuma Xocoyotzin, al oriente de esta plaza, mientras que en el ala norte se destinó un solar a la construcción de la Catedral Metropolitana donde anteriormente se encontraba parte del Templo Mayor azteca.

En el costado poniente se establecieron varios comercios, los cuales dieron origen al Portal de Mercaderes, y en la parte sur se erigió el Portal de las Flores. Al lado de este portal fue dispuesto el Palacio del Ayuntamiento, sede del gobierno de la ciudad desde entonces.

¿Por qué Plaza de la Constitución?

A lo largo de su historia poshispana, la plaza ha tenido varios nombres oficiales: Plaza de Armas, Plaza Principal, Plaza Mayor y Plaza del Palacio. Su nombre actual data del virreinato, en 1813, en honor a la constitución de Cádiz promulgada en 1812, porque allí se juró en la Nueva España dicha constitución española.

¿Por qué Zócalo?

La Plaza de la Constitución es conocida de manera informal como Zócalo, pues para conmemorar la Independencia de México, en 1843 Antonio López de Santa Anna ordenó la construcción de un monumento, pero nunca se llegó a erigir y sólo quedó en el centro de la plaza el zócalo o base de lo que sería una columna de la Independencia, que permaneció varios años. La palabra “zócalo” se convirtió desde entonces en sinónimo de la plaza central.
Más allá de ser históricamente la sede del poder político, económico y religioso de México, el Zócalo, que ha sufrido transformaciones y cuya fisonomía actual data de los años 60 del siglo pasado, es también el lugar que congrega al pueblo de México en fiestas nacionales, culturales y artísticas, además de manifestaciones de protesta.

jueves, 30 de enero de 2014

SANTA MARTINA

Santa Martina, virgen romana, quedó huérfana a una edad todavía tierna, y distribuyó entre los pobres los cuantiosos bienes que le habían dejado sus padres. Por rehusarse a sacrificar a los ídolos fue sometida a horribles torturas y, después, condenada a ser arrojada a las fieras. Respetada por éstas y habiendo, enseguida, pasado sana y salva por las llamas en las que fuera arrojada, fue, finalmente, decapitada. En el momento de su muerte, un terrible temblor sacudió la ciudad de Roma, y muchos idólatras se convirtieron a la fe cristiana.
MEDITACIÓN
ES PRECISO SER
TOTALMENTE DE DIOS
I. Acaba Martina de perder a sus padres y ya se desembaraza de sus riquezas para darse a Dios sin reserva. El medio que debemos emplear para ser totalmente del Señor es el desapego del mundo. Si tu posición no te permite dar tus bienes a los pobres como hizo Martina, desapega tu corazón, por lo menos, de las riquezas y de las vanidades mundanas. No se puede servir a dos señores a la vez, no se puede ser al mismo tiempo de Dios y del mundo. Elige, de estos dos partidos, el que te es más ventajoso. ¿Necesítase pensar mucho cuando se trata de darse a Vos, oh Dios mío?
II. Piensa en las recompensas que acuerda el mundo a los que le sirven. Salomón fue colmado de todos los bienes de la tierra y, sin embargo, declara que todo es vanidad. Pregúntate a ti mismo. ¿No es verdad, acaso, que estás ya disgustado de los bienes del mundo apenas tienes su posesión; que nunca ha estado contento tu espíritu y que siempre algo le ha faltado a tu felicidad?Mundo falaz, ¿por qué nos prometes tantas cosas que no puedes dar? (San Agustín).
III. Si quieres realmente confesar la verdad, convendrás conmigo en que nunca has sido más dichoso ni has estado más contento que después de haber cumplido algún acto de virtud. Si tan liberalmente Jesucristo te recompensa en este mundo, ¿qué no te reservará para el otro? Si los placeres que el demonio te ofrece están mezclados con tanta amargura, ¡cuáles no serán los tormentos que te prepara! Entrégate a Dios y verás que no hay placer comparable al que se gusta en el servicio de este bondadosísimo Señor. ¿Qué placer más grande que el disgusto del mismo placer?
El amor de Dios.
Orad por la conversión de los idólatras.
ORACIÓN
Oh Dios, que, entre otros milagros de vuestro poder, habéis hecho obtener la victoria del martirio a una tierna niña, haced que celebrando el nacimiento al cielo de la bienaventurada Martina, virgen y mártir, nos aprovechemos de sus ejemplos para llegar hasta Vos. Por J. C. N. S.