En enero de 1871 murió Margarita Maza, esposa del Presidente Juárez, quién fué emocionalmente afectado .
El 20 de marzo de 1872, precisamente un día antes de su cumpleaños el presidente presentó un severo problema médico, el Dr. Ignacio Alvarado diagnosticó angina de pecho, pero hubo mejoría y transcurrieron varias semanas sin trastornos. El 8 de julio presentó molestias, y se prescribió una dieta de vinos, pulque, sopa, tallarines, huevos fritos, arroz, salsa de chile piquin, bistec, frijoles, fruta y café, para ingerirse netre una y dos de la tarde. En la noche, una copa chica de rompope.
El 18 de julio de 1872 el presidente Juárez moriría en el ala norte de Palacio Nacional. El Dr. Alvarado diría al respecto: "...serian las once de la mañana ese luctuoso día, cuando un calambre dolorsisimo en el corazón lo obligó a arrojarse a su lecho, no se movía, ya el corazón latía débilmente, su semblante se demudó, cubriéndose de las sombras precursoras de la muerte, y en lance tan supremo tuve que acudir a aplicar un remedio muy cruel, pero eficaz, agua hirviendo en el corazón..."
Todavía horas antes de morir tuvo la osadía de despachar al Secretario de Relaciones Exteriores que tuvo un problema que tratar con el presidente.
En las horas finales se le hizo saber al pueblo y al gabinete que padecía problemas de salud no tan claras que dieron pie a múltiples rumores sobre envenenamiento como causa de su muerte.
El acta de defunción fué firmada por los Dres. Ignacio Alvarado, Gabino Barreda y Gabriel Lucio Diez, quienes expusieron que la causa de la muerte era neurosis del gran simpático, con domicilio en la Calle de Moneda 1, ala norte del Palacio Nacional. Donde hasta la actualidad reposa una placa. Fue inhumado en el Panteón de San Fernando.
Ante los graves dolores y nauseas, le fué administrada una última dosis de morfina, se recostó en su lado izquierdo con la cabeza sobre su mano y sus movimientos fueron diezmados a las 11.25 pm. hora en que se decretó su muerte.
A la muerte de Juárez, la presidencia recayó en Sebastián Lerdo de Tejada presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Los restos de Benito Juárez reposan en el Panteón de San Fernando, al lado de los de su esposa Margarita Maza.
lunes, 18 de julio de 2016
La Guerra Civil Española; ¿Franco o Dios?
El mismo año 1936 se celebraron elecciones generales en España, exactamente el 16 de febrero de 1936. A estas elecciones se presentaron muchos partidos políticos tanto de izquierdas como de derechas. El Frente Popular, la coalición de izquierdas que englobaba tanto al Partido Socialista Obrero Español como al Partido Comunista, Izquierda Republicana y otros tantos, consiguió la mayoría absoluta. Pero, ¿cómo comenzó exactamente la Guerra Civil Española?
Tras la victoria del bando de izquierda continuaron una serie de acciones terroristas que pretendían movilizar a la masa contra el gobierno, en el caso de los atentados de los falangistas y grupos de derecha, y para responder a los primeros en el caso de los grupos de izquierdas. Solo en el mes de febrero ya se contabilizaban por centenares los fallecidos en este tipo de acciones contra la situación política, social y económica del país.
El 16 de abril de 1936 uno de los hombres de José Castillo, un instructor de las milicias de la juventud socialista, asesinó a Andrés Sáenz de Heredia, primo del mismísimo José Antonio Primo de Rivera. Como represalia el 12 de julio fue asesinado el propio José Castillo. Este hecho desencadenó la venganza de la izquierda que terminó con la vida del diputado de Renovación Española, José Calvo Sotelo, al mismo día siguiente. Este asesinato del líder de la derecha terminó por decantar la balanza de los indecisos al golpe de estado (entre los que, según Paul Preston, se encontraba el propio Franco) a llevar a cabo una acción que conllevaría un conflicto bélico en nuestro país.
El 18 de julio de 1936 los militares más conservadores del Ejército español se levantaron en armas contra la República. Este acto significaba el fin del experimento democrático realizado en España desde abril de 1931. La caída de la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera y el descrédito de la Monarquía habían posibilitado la proclamación de la II República Española como panacea que pretendía sacar al país de su histórico atraso. Sin embargo, los años que van desde 1931 a 1936 se convirtieron en fiel reflejo de las contradicciones de la sociedad española. De un lado muchos pedían un cambio social y económico profundo que acabara definitivamente con el poder oligárquico en España. Del otro, ese mismo poder, apoyado por el Ejército y la Iglesia, luchaba por defender su posición privilegiada. Las elecciones de febrero de 1936 sólo sirvieron para dividir aún más a los españoles y tras el triunfo del Frente Popular la oligarquía ya solo tuvo fe en una acción salvadora del Ejército que librara a España de la anarquía y la revolución. Se daba paso así a la Guerra Civil Española.
sábado, 16 de julio de 2016
HERBERT VON KARAJAN
Fue el más destacado director de orquesta del periodo de la posguerra y posiblemente del siglo XX. Dirigió la Orquesta Filarmónica de Berlín durante treinta y cinco años. Realizó más de 900 grabaciones y vendió más de 300 millones de discos en todo el mundo.
Herbert von Karajan era hijo de una familia de la alta burguesía de Salzburgo, de ancestros aromunes. Su tatarabuelo, Georg Johannes Karajanis, nació en Kozani, en el tiempo que el pueblo pertenecía al Imperio otomano (hoy Macedonia Griega) y la dejó por Viena en 1767, trasladándose finalmente a Chemnitz (en Sajonia). Él y su hermano fueron fundadores de la industria del vestido de Sajonia, y ambos fueron ennoblecidos por sus servicios por Federico Augusto I el 1 de junio de 1792 (de ese modo se añadió el «von» a su nombre familiar). Así, el apellido Karajanis se convirtió en Karajan.
Nació en Salzburgo, en 1908. En 1929, realizó su debut oficial dirigiendo Salomé en el Festspielhaus de Salzburgo, y entre 1929 y 1934, Karajan fue primer Kapellmeister en la Ópera Estatal de Ulm, Alemania. En 1933, Karajan hizo su debut en el Festival de Salzburgo con la Walpurgisnacht Scene en una producción de Fausto de Max Reinhardt. Al año siguiente, y nuevamente en Salzburgo, Karajan dirigió la Orquesta Filarmónica de Viena por primera vez, y entre 1934 y 1941, Karajan dirigió óperas y conciertos sinfónicos en el Teatro de Ópera de Aquisgrán.
En marzo de 1935, la carrera de Karajan tuvo un significativo impulso cuando se inscribió como miembro del Partido Nazi ('Aufnahmegruppe der 1933er, nachgereichte'). Aquel año, Karajan fue nombrado el más joven director de orquesta alemán y fue director invitado en Bruselas, Estocolmo, Ámsterdam y otras ciudades europeas. Más aún, en 1937, Karajan hizo su debut con la Orquesta Filarmónica de Berlín y la Ópera Estatal de Berlín (a la que dirigió desde 1939, en plena Segunda Guerra Mundial) con Fidelio. Disfrutó de un importante éxito con Tristán e Isolda y en 1938, fue bautizado por un crítico berlinés como «Das Wunder Karajan» (‘el milagro Karajan’). Al firmar un contrato con Deutsche Grammophon aquel año, Karajan realizó la primera de sus numerosas grabaciones dirigiendo a la Staatskapelle Berlin en la obertura de La flauta mágica. Sin embargo, Adolf Hitler recibió con desdén al afamado director después de que este se equivocase en un momento en Die Meistersinger von Nürnberg en un concierto de gala que Hitler ofreció para los reyes de Yugoslavia en junio de 1939. Al dirigir sin la partitura, Karajan se perdió, las cantantes se detuvieron, la cortina se rasgó en medio de la confusión. Furioso, Hitler ordenó a Winifred Wagner: «Herr von Karajan jamás dirigirá en Bayreuth mientras yo viva», y así fue. Después de la guerra, Karajan hizo lo posible para no recordar aquel vergonzoso y no tan glorioso incidente, que sin embargo salvó su carrera en la posguerra.
Herbert von Karajan era hijo de una familia de la alta burguesía de Salzburgo, de ancestros aromunes. Su tatarabuelo, Georg Johannes Karajanis, nació en Kozani, en el tiempo que el pueblo pertenecía al Imperio otomano (hoy Macedonia Griega) y la dejó por Viena en 1767, trasladándose finalmente a Chemnitz (en Sajonia). Él y su hermano fueron fundadores de la industria del vestido de Sajonia, y ambos fueron ennoblecidos por sus servicios por Federico Augusto I el 1 de junio de 1792 (de ese modo se añadió el «von» a su nombre familiar). Así, el apellido Karajanis se convirtió en Karajan.
Nació en Salzburgo, en 1908. En 1929, realizó su debut oficial dirigiendo Salomé en el Festspielhaus de Salzburgo, y entre 1929 y 1934, Karajan fue primer Kapellmeister en la Ópera Estatal de Ulm, Alemania. En 1933, Karajan hizo su debut en el Festival de Salzburgo con la Walpurgisnacht Scene en una producción de Fausto de Max Reinhardt. Al año siguiente, y nuevamente en Salzburgo, Karajan dirigió la Orquesta Filarmónica de Viena por primera vez, y entre 1934 y 1941, Karajan dirigió óperas y conciertos sinfónicos en el Teatro de Ópera de Aquisgrán.
En marzo de 1935, la carrera de Karajan tuvo un significativo impulso cuando se inscribió como miembro del Partido Nazi ('Aufnahmegruppe der 1933er, nachgereichte'). Aquel año, Karajan fue nombrado el más joven director de orquesta alemán y fue director invitado en Bruselas, Estocolmo, Ámsterdam y otras ciudades europeas. Más aún, en 1937, Karajan hizo su debut con la Orquesta Filarmónica de Berlín y la Ópera Estatal de Berlín (a la que dirigió desde 1939, en plena Segunda Guerra Mundial) con Fidelio. Disfrutó de un importante éxito con Tristán e Isolda y en 1938, fue bautizado por un crítico berlinés como «Das Wunder Karajan» (‘el milagro Karajan’). Al firmar un contrato con Deutsche Grammophon aquel año, Karajan realizó la primera de sus numerosas grabaciones dirigiendo a la Staatskapelle Berlin en la obertura de La flauta mágica. Sin embargo, Adolf Hitler recibió con desdén al afamado director después de que este se equivocase en un momento en Die Meistersinger von Nürnberg en un concierto de gala que Hitler ofreció para los reyes de Yugoslavia en junio de 1939. Al dirigir sin la partitura, Karajan se perdió, las cantantes se detuvieron, la cortina se rasgó en medio de la confusión. Furioso, Hitler ordenó a Winifred Wagner: «Herr von Karajan jamás dirigirá en Bayreuth mientras yo viva», y así fue. Después de la guerra, Karajan hizo lo posible para no recordar aquel vergonzoso y no tan glorioso incidente, que sin embargo salvó su carrera en la posguerra.
En 1946, Karajan dio su primer concierto en la posguerra, en Viena, con la Orquesta Filarmónica de Viena, pero después las autoridades de la ocupación soviética le prohibieron ejercer la dirección debido a su afiliación al Partido nazi. En el verano de ese año participó anónimamente en el Festival de Salzburgo. Al año siguiente se levantó la prohibición y pudo seguir dirigiendo. En 1948, Karajan se convirtió en director artístico de la Gesellschaft der Musikfreunde, Viena. También dirigió en el Teatro de La Scala de Milán.
Karajan convirtió a esa orquesta en una de las mejores del mundo. En 1949 se presentó en el Teatro Colón de Buenos Aires en una serie de conciertos sinfónicos. En 1951 dirigió un único ciclo completo de El anillo del nibelungo (alternándose del 11 de agosto al 15 de agosto con Hans Knappertsbusch), así como Los maestros cantores de Núremberg, y en 1952 Tristán e Isolda en el Festival de Bayreuth. En 1953, después de dirigir Tannhäuser, dijo que nunca más lo haría porque no sabía si sus emociones le permitirían terminarla con vida.
Aun así, asumió la dirección imponiendo la condición de que su plaza fuera vitalicia. Juntos realizaron apariciones por todo el mundo, obteniendo gran aclamación. En 1955, la orquesta hizo su primera presentación en Nueva York, desde donde comenzó una gira por los Estados Unidos, que fue repetida al año siguiente, y también durante varias temporadas más. En total, entre 1955 y 1958, Karajan y la Filarmónica de Berlín tocaron 105 conciertos en los Estados Unidos. Entre otros notables viajes internacionales se incluyen visitas a Japón, la gira de 1984 que los llevó también a Corea y sus primeros conciertos en China en 1978.
Entre 1957 y 1964, fue director artístico de la Ópera Estatal de Viena. Estuvo estrechamente vinculado con la Orquesta Filarmónica de Viena y el Festival de Salzburgo, en donde inició el llamado Festival de Semana Santa, evento que permanecería ligado al director musical de la Filarmónica de Berlín aún después de que Karajan dejara ese cargo. Dirigió el Concierto de Año Nuevo de Viena en 1987 y continuó interpretando, dirigiendo y grabando en forma prolífica hasta su muerte en 1989.
Karajan tuvo un papel importante en el desarrollo del formato original del disco compacto (alrededor de 1980). Apoyó esta nueva tecnología de grabación y apareció en la primera conferencia de prensa que anunció el formato. Los primeros prototipos de CD tenían una duración limitada a apenas sesenta minutos y a menudo se afirma que se amplió hasta los 74 minutos a instancias de Karajan, para que así cupiera en un solo disco la Sinfonía n.º 9 de Beethoven. Fue él quien grabó el primer CD comercializado y la obra que tuvo el honor de ser registrada en la ocasión fue la Sinfonía Alpina, de Richard Strauss.
Hay un consenso general sobre el don de Karajan para extraer una bella sonoridad de una orquesta. Donde la opinión varía es acerca de los grandes fines estéticos para los que el sonido Karajan era empleado.
Karajan murió en su casa en Anif, Austria, el 16 de julio de 1989 a los 81 años.
Era un gran aficionado y también un coleccionista de automóviles deportivos y motocicletas.
La grabación de Karajan para DG del vals del Danubio azul de Johann Strauss fue usado por el director de cine Stanley Kubrick para una secuencia en la película de ciencia ficción 2001: a space odyssey (Kubrick animó la secuencia para encajar con la música ya grabada ―lo opuesto a la costumbre usual en las bandas sonoras―). Kubrick también usó la grabación de Karajan en Decca del poema sinfónico Así habló Zaratustra de Richard Strauss para la secuencia inicial de la película. Algunos años después, Kubrick usó nuevamente grabaciones de Karajan, esta vez la Música para cuerdas, percusión y celesta (de Béla Bartók) en la película El resplandor.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


